El británico se recuperó de una mala largada y terminó imponiéndose en una carrera marcada por abandonos, Virtual Safety Cars y errores estratégicos. Antonelli completó el doblete de Mercedes, mientras Ferrari cerró el top 4.
La carrera tuvo de todo: accidentes antes de la largada, sanciones, problemas mecánicos y múltiples neutralizaciones. En ese contexto, George Russell supo administrar el ritmo y terminó liderando un contundente 1-2 de Mercedes junto a Andrea Kimi Antonelli.